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Un año Bolivia, un año Tres Soles

Estoy en Tres Soles (Quillacollo/Bolivia) desde julio 2009 dentro de un "Servicio Social por la paz y la reconciliación" del obispado Mainz y me quedo hasta agosto 2010. He nacido en Darmstadt y quería aprovechar el tiempo entre el bachillerato y mis estudios de medicina para hacer un servicio voluntario en Tres Soles, para conocer otra cultura y para convivir con las personas de Bolivia.
Mi año termina poco a poco y ahora es tiempo de reflexionar sobre lo que pasó y lo que pasará. Seguramente "¿qué tal te fue?" será la pregunta que más a menudo tenga que responder cuando vuelva a Alemania. Mi primera respuesta es fácil:" ¡Súper!", porque así fue, pero después recordaré muchas vivencias a la vez, suerte que no sepa por donde empezar. Sobre todo me acordaré de muchas personas a los cuales quiero agradecer por este año tan bonito, también porque recibí mucho.
Cuando llegue el 30 de julio 2009 a Tres Soles, supe en seguida, que estaba en el lugar correcto. Brillaba el sol, en la casa pintada maravillosamente de Tres Soles hirvieron por todas partes niños felices, que abrazaron a mi hermano y que nos saludaban a gritos, y los colaboradores muy amables mi dieron la bienvenida. Que yo sea el "hermanito" no molestaba a nadie, más bien ya tuve un adelanto de simpatía y los niños tomaron en serio las recomendaciones de mi hermano y me cuidaron. Esa primera impresión de una comunidad infantil juvenil llena de vida y alegre se confirmó durante mi permanencia. Por todas partes de la casa se siente el afecto y la alegría de vivir, que se transmite de los colaboradores a los niños y jóvenes.
Mi año y también mi trabajo en Tres Soles era variado. En los primeros tres meses viví junto con los niños y adolescentes en la casa. Este tiempo particularmente fue muy enriquecedor porque tenía un contacto intenso y directo con los niños y jóvenes y así conocí la vida en Tres Soles. Posteriormente recuerdo con gusto los momentos cuando leía un cuento en la noche y los niños estaban acostados por todas partes alrededor de mí en sus camas, cuando les acompañaba a los pequeños a la escuela, los descansos con juegos, pero también al caos diario cuando los pequeños se tienen que duchar o lavar su ropa.
En la tarde me encontraba generalmente en el apoyo escolar, donde practicaba con los niños lectura, escritura o matemáticas. Posteriormente este tiempo me parece uno de los más importantes porque especialmente para estos niños, que recibieron en el pasado muy poco afecto y atención, sólo es importante que alguien se ocupe de ellos, y mejor si es practicar juntos la lectura. Nunca olvidaré cuando Nelly me abrazó tan fuerte y me contó dichosa que esta vez no perdió el año sino que logró aprobar. A los adolescentes les ayude en ciencias, pero también con clases de matemáticas, inglés y de computación. Además logramos instalar Internet en Tres Soles, así que les enseñé a los adolescentes a manejar el servidor.
Para que los niños se distraigan un poco de sus tareas, se organizan juegos diariamente en la cancha, que aceptan con entusiasmo. Aunque así también se podía observar de que circunstancias difíciles vienen estos niños, por mi parte también llevaba siempre diversión y diversidad.
En los talleres pequeños de Tres Soles me acogieron amablemente y me pude incorporar. En la costura no sólo me di cuenta del ambiente tranquilo, sino pude continuar la producción de manillas, la cual empezó a motivar mi hermano y que hacen los niños y jóvenes con entusiasmo. En la panadería no sólo hornean el pan con música y buen humor tres veces en la semana, sino ayudé a hornear y hacer un rico pastel, diferentes especialidades bolivianas y galletas. En particular en las vacaciones había mucho trabajo en la carpintería. Los niños y jóvenes no sólo arreglaron sillas, sino aprendieron hacer sus propias camas, sus mesas, sillas, mesitas de noche, etc. Aquí siempre se necesita una mano más. Hicimos junto con los niños pequeños pantallas para los focos y ciempiés de madera para colocar sus toallas y fijarlos dentro de una mejora de los baños.
Otro punto de reunión en Tres Soles es naturalmente la cocina, donde a medio día Lupe, la "Mamita" de Tres Soles, y por las tardes los niños y adolescentes cocinan, donde también estas siempre bienvenido y con mucho gusto puedes ayudar. Especialmente las citas semanales de mercado en los viernes era lo mas importante del fin de semana, incluso aún después de un año todavía me impresiona el colorido y la vida que se encuentra en el mercado.
Es impresionante, cuanto 25 niños y adolescentes pueden comer en una semana y comprar lo necesario.
A pesar de cargar los sacos pesados el mercado con una atmósfera bonita, vino a representar una parte representativa de mi trabajo.
En mi año aquí he experimentado las lindas fiestas de Bolivia. También había algunas fiestas en Tres Soles que se celebraban de manera colorida allí también los niños y adolescentes yo he ofrecido unas clases de baile inolvidables que serán recordadas siempre. Pude acompañarlos también en algunos paseos. Ya sea el llevarlos a la piscina o realizar una caminata a un lugar de los Incas, yo nunca he visto antes tantos ojos radiantes de alegría.
En la segunda mitad de mi año hicimos un taller de malabares. Aun cuando el grupo siempre cambiaba y muchos niños tenían dificultades de concentrarse era bonito tan sólo verlos cómo lo hacían con interés y entusiasmo y después querían mostrarme siempre lo que podían hacer. Poco a poco aprendieron los primeros trucos, hacer malabares con tres pelotas y balancear cosas.
El concepto de Tres Soles me ha impresionado bastante. Es muy importante que los niños y adolescentes aprendan a tomar responsabilidades y a ganar confianza.
Las abundantes actividades que se han dado y se dan en Tres Soles a los niños y adolescentes les proporciona muchas destrezas que les ayudaran para su futuro, especialmente en su desarrollo personal y su integración en la sociedad, que los llevaran a tener una vida mejor. Este año en Bolivia me ha enseñado que importante es el trabajo de instituciones como Tres Soles para que niños y adolescentes sean colaborados. Hay que decir que Tres Soles sólo recibe ayuda de personas generosas, donadores e instituciones privadas. Del gobierno solo reciben a los chicos y muchos de ellos vienen de familias de situaciones difíciles o desintegradas, que son abandonados por sus padres o que finalmente están solos y podrían perderse sin la ayuda de una mano amiga como es Tres Soles.

Septiembre 2010